viernes, 7 de diciembre de 2012

Virtudes Scout: PUREZA

Vamos con la última de las tres virtudes, tal y como las aprendí: La pureza.

Me consta que en otros círculos, incluída la asociación en que ahora se engloba mi grupo, esta difícil palabra se ha sustituído por "humildad", para facilitar el trámite de tener que explicar un concepto con unas connotaciones tan arcaicas como las que evoca la palabra "Pureza". Con todo, me parece un ejercicio de pereza intelectual, ya que la pureza scout no se limita a la humildad, sino que va mucho más allá.

Saquemos la pureza de todo contexto religioso o de virginalidad. La pureza es el estado en el que algo está libre de imperfecciones, de manchas, de desperfectos. Obviamente, hablamos de pureza moral, pero... ¿Qué mente, hoy en día, está libre de recovecos, de perversiones, de pasadizos oscuros llenos de vueltas y callejones sin salida donde se encuentran los frutos de nuestros temores, prejuicios y sufrimiento, donde se encuentran todos los mecanismos de defensa emocional que nos oscurecen el carácter?

Hay quien dice que la verdadera pureza está en la primera infancia, y tienen parte de razón, porque es cuando menos contaminadas están nuestras mentes... pero por supuesto, no es una pureza duradera, porque los bebés aún no han aprendido a controlar sus impulsos, sentimientos, y apetitos, aún no saben comportarse socialmente. Creo que la auténtica pureza de espíritu está en tratar de ver el mundo con los ojos de un niño, permitiendo que las cosas nos ilusionen, y no prejuzgando, no dar nada por hecho, excepto la humildad de no despreciar nada, de sobreentender que todo puede merecer la pena, de que todo merece respeto, y que no somos mejores que nada ni nadie. Librarse del sarcasmo que nace en el corazón, de la crueldad, de la soberbia, de los prejuicios, de la estrechez de miras. La pureza es quizá como empezar de cero con cada persona que conoces, poner la misma ilusión en cada empresa, y amar cada vez como si fuera la primera y la última. Manteniendo esa ingenuidad, esa ilusión, esa terquedad en el buen hacer. El escultismo es un movimiento pensado para los niños, y una de las virtudes del scout es intentar no perder nunca a ese niño interior.


 Esto requiere un ejercicio constante de reflexión y autoevaluación, y un esfuerzo enorme para intentar mantener siempre una actitud abierta y justa. Es imposible mantener limpia del todo la casa donde uno vive, si no es a costa de trabajar en ello a menudo, pero el que pretende ser sano en cuerpo y mente debe abrir las ventanas de vez en cuando y airear el polvo.

1 comentario:

  1. Me gusta la metáfora de la casa sucia, creo que es muy acertada. Pero no me queda claro si la pureza moral es la ausencia total de maldad o es el esfuerzo continuo por no dejarnos influenciar por la negatividad, o las dos cosas aunque dudo que la primera sea posible.

    ResponderEliminar